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Labilidad emocional tras un daño cerebral

Labilidad emocional tras un daño cerebral

En la entrada de hoy queremos darle visibilidad a una de las consecuencias psicológicas que produce en la persona afectada una gran frustración: labilidad emocional tras un daño cerebral.  Tras estos daños, hay que aprender a vivir con consecuencias físicas e inestabilidad en el carácter después de un ictus, por ejemplo.

¿Qué sucede con la labilidad emocional tras un daño cerebral?

La labilidad emocional es un concepto que hace referencia a los cambios bruscos y rápidos del estado emocional de la persona, cuyas emociones van variando como si de un péndulo se tratasen, aunque no siempre se producen de forma lineal.

La característica principal de la labilidad emocional es la inestabilidad emocional, donde el paciente se puede presentar irritable, impaciente, frustrado. Presenta cambios repentinos de humor, pasando de la ira a la alegría rápidamente y mostrando excesiva sensibilidad ante sucesos donde antes no los presentaba, como por ejemplo llanto incontrolado.

Labilidad emocional como consecuencia de una lesión cerebral

La aparición de la labilidad emocional tras una lesión cerebral, se produce independientemente de la aparición de otros trastornos cognitivos, ya que puede darse el caso en el que personas que no sufren ninguna alteración cognitiva tras la lesión presenten dificultades a la hora de manejar sus sentimientos y sus conductas. Aunque se sabe que, a mayor nivel de afectación cognitiva, mayor probabilidad de sufrir labilidad emocional.

La aparición de la labilidad emocional es consecuencia de una lesión en el área del lóbulo frontal.

¿Cómo se interviene en pacientes con labilidad emocional?

En función del tipo de lesión que presente el afectado, así como de su nivel cognitivo, la intervención deberá ir encaminada bien al propio afectado o dirigida a ordenar pautas a familiares.

Además, es muy importante no confundir la labilidad emocional con otros trastornos psicológicos como cuadros depresivos. Ni forzar al afectado a que evite sus emociones, ya que esto puede provocar ansiedad en él. Lo más importante ponerte en manos de profesionales adecuados que puedan orientar en el tratamiento.

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